sábado, 9 de abril de 2011

Estados Unidos podría llegar a tener que declarar el default o sufrir una hípe


Robert Kiyosaki es palabra mayor en el mundo de las finanzas. Este hawaiano nacido exactamente hace poco más de seis décadas (por caso, hoy celebra su 64° cumpleaños) revolucionó el mercado editorial a fines de los jugosos ‘90 cuando presentó su ópera prima Padre rico, padre pobre, un mega best-seller que resaltaba la importancia de la educación financiera a temprana edad y que no tardó en trepar al top ten del codiciado ranking del New York Times y convertirse en la cabeza piramidal de una serie compuesta por 27 títulos, humildemente traducida a 51 idiomas, comercializada en 109 países y con un haber de más de 30 millones de copias vendidas. El hombre, por caso, de mirada sensata, elegante porte y aguda inspección no se conforma. Ahora, a poco de presentar su última apuesta, La conspiración de los ricos, pone sobre el tablero las miserias detrás de la crisis subprime, propone nuevas reglas para la gestión del dinero, analiza en qué y cómo invertir y alerta sobre una nueva y gran explosión de los mercados antes del próximo lustro. “El problema es que, en realidad, la crisis sigue creciendo, no disminuyendo, como algunos esperan. En los ‘80, los pagos de garantías por parte del gobierno equivalían a millones; en los ‘90, fueron billones. Hoy en día, se han convertido en trillones”.
“Las conspiraciones siempre surgen cuando el dinero y el poder están en riesgo; además, el dinero y el poder siempre harán que la gente se corrompa”, comparte. En tanto, desde su hogar en Los Angeles, Kiyosaki termina de dar forma a su libro Unfair advantage y prepara un segundo texto junto a su amigo Donald Trump. “Todos estamos inmersos en el momento más crucial de la historia de la humanidad y deberíamos seguir invirtiendo en nuestra educación, escuchar diferentes puntos de vista y tener el coraje de pensar por nosotros mismos”, alienta.

l Mucho se ha debatido sobre la crisis global pero, ¿se puede hablar de un aprendizaje real?
- Una de las causas fue la falta de educación financiera en el sistema educativo. Por esta razón, millones de personas no se daban cuenta del uso que las clases ultra ricas estaban haciendo de la Reserva Federal, del gobierno de los Estados Unidos, de nuestros bancos y del sistema central bancario alrededor del mundo para convertir al dólar americano, así como a otras monedas, en dinero tóxico. Hoy, los principales bancos del mundo están tratando de mantener el sistema monetario a flote haciendo lo mismo que causó la crisis: crear demasiada deuda e imprimir mucho dinero tóxico.

l Los Estados Unidos no aprendió la lección...
-La mayoría de la gente en los Estados Unidos se comporta como un avestruz, escondiendo sus cabezas debajo de la arena, con la esperanza de que los líderes del gobierno resuelvan sus problemas. Pocos norteamericanos se dan cuenta de que el gobierno es nuestro problema. Los líderes globales que causaron la crisis todavía están en sus cargos.

l Un dicho popular afirma que “a río revuelto, ganancia de pescadores”. ¿Las oportunidades están a la vista?
- Totalmente. En 1997, cuando publiqué Padre rico, padre pobre, dije: “tu casa no es un activo”. La causa primordial de la crisis fue la gente subprime comprando propiedades como si se tratara de activos. Desafortunadamente, algunas de las más grandes oportunidades de inversión en los Estados Unidos residen en comprar aquellas propiedades de la gente que las creía sus activos. En mi libro La profecía del padre rico, escrito en 2002, puse: “Usted tiene hasta 2010 para prepararse”. De hecho, el libro mira hacia el futuro y predice que, entre ese entonces y 2010 iba a ocurrir una gran explosión de los mercados. Una explosión antes de la gran caída. Si sigue al Dow Jones, sabrá que en el 15 de octubre de 2007 trepó a 14.118. Para el 10 de octubre de 2008, cayó a 7.882. La profecía se había cumplido. Lo trágico es que el gran crack todavía está por venir y probablemente suceda alrededor de 2016.

l ¿Lo peor no pasó?
- Pensemos en Vietnam en 1972. Por aquel entonces, los vietnamitas habían entrado en pánico aun a costa de saber que los Estados Unidos había perdido la guerra. Temo que el mundo, en breve, va a entrar en pánico del mismo modo que lo hicieron los vietnamitas. En otras palabras, antes de que las cosas mejoren, la situación va a empeorar mucho, especialmente para aquellos que siguen operando bajo viejas reglas.
l ¿Y cuáles son las nuevas reglas?
- Todas emergen luego de que, en 1971, Richard Nixon, por entonces presidente de los Estados Unidos y sin la aprobación del Congreso, retirara la paridad que unía al dólar con el oro. A partir de ese momento, el dólar dejó de ser dinero para convertirse en deuda. Es por eso que mi país es el principal deudor del mundo. Luego de aquella fecha, los Estados Unidos pudo usar dólares “falsos” para pagar la deuda. Una vez ocurrido, la economía despegó. Una de las nuevas reglas que todos necesitamos aprender cómo usar es la deuda para enriquecernos. Desafortunadamente, la mayoría de la gente sólo sabe usar la deuda para volverse más pobre. Las reglas son: el conocimiento es dinero, aprender a usar la deuda, aprender a controlar el flujo de efectivo, preparse para los malos tiempos - y así sólo vivir los buenos-, flexibilidad para adaptarse a un ritmo vertiginoso, entender la vida como un deporte en equipo y, ya que el dinero vale cada vez menos, aprender a “imprimir el propio dinero”.

l ¿Se puede hablar de países o regiones que estén más preparados para enfrentar este coletazo del que habla?
- Es difícil porque nunca antes el mundo había atravesado una crisis como ésta. Nunca antes en el mundo había habido una economía global. Hoy, todos los países dependen de otros para sobrevivir. Entonces, hasta que el dólar o el euro colapsen no sabremos realmente qué país estará mejor preparado. Mi consejo es mirar a futuro, a los próximos 10 años. La próxima década, para los Estados Unidos, va a representar años muy duros, financieramente hablando. Tenemos una deuda masiva, 85 millones de baby boomers que se están jubilando a una tasa de u$s 10.000 por año y nuestro sistema de salud y de seguridad social adeudan u$s 75 millones.

l Hoy, ¿dónde y cómo hay que invertir?
- Mi padre rico usualmente decía: “Siempre recuerda que hay dos lados en los que puedes sentarte en una mesa de negocios”. Él me recomendaba invertir en mi educación financiera personal de modo que pudiera sentarme del lado de la mesa donde se sientan los ricos. Sin educación financiera, la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existe otro lado de la mesa, así que se sientan con las otras personas que tampoco lo saben. Por eso, mi principal recomendación es invertir en educación financiera antes que invertir dinero.

l Hace dos años, durante su última visita a la Argentina, recomendaba invertir en metales...
- Hace un año, en enero de 2010, la onza de oro costaba, aproximadamente, u$s 1.000 y la de plata, u$s 16. Este año, el oro superó los u$s 1.400 y la plata, los u$s 37. Quien por entonces invirtió en oro y en plata, seguramente, hizo una buena inversión. Si uno confía en que el gobierno de los Estados Unidos puede resolver sus problemas financieros, entonces no debería apostar a los metales. Ahora, si uno no confía en él, comprar oro y plata puede ser una buena opción. Yo no confío en que mi gobierno pueda resolver nuestros problemas financieros y, por eso, he estado invirtiendo en oro y plata en los últimos años.

l ¿Qué análisis puede hacer sobre América Latina?
- Sin dudas, es un mercado emergente. Pero comparte muchos de los problemas que tienen los Estados Unidos y Europa: poca gente muy rica y mucha gente muy pobre. La pregunta es: si América Latina emerge, ¿podrán todos emerger o sólo un sector muy acotado de la región? Los disturbios en Medio Oriente tienen su causa en que allí hay petróleo. Lo que se traduce, de nuevo, en poca gente rica y mucha gente pobre. La educación financiera marca esa delgada línea que separa esa brecha creciente entre ricos y todos los demás. Volviendo a la región, América Latina está compuesta por países muy ricos. El problema es que, sin educación financiera, los otros países ricos vienen a la región, roban sus recursos y se enriquecen aún más. Aquí, así como en los Estados Unidos, se debería incorporar la educación financiera en los colegios. Sin ella, los países van a producir cada vez más gente pobre.

l ¿Imagina un nuevo mundo post crisis?
- Temo que el dólar americano va a perder su estatus global. Los Estados Unidos pueden llegar a tener que declarar el default sobre sus obligaciones de deuda o imprimir más moneda, como hizo Alemania en los años 20, causando hiperinflación. Por suerte, el oro, una vez más, será el respaldo de las monedas del mundo.

l Obama quiere ser reelecto en 2012. ¿Cree que él pueda revertir esta situación?
No creo que ningún líder político pueda salvar a los Estados Unidos. Personalmente, amo a mi país pero no confío en su gobierno y no creo que sus líderes sean capaces de sacar a los Estados Unidos de la crisis

viernes, 8 de abril de 2011

Optimismo en mercados: Europa gana hasta 0,9% y Tokio subió 1,9%




Las bolsas europeas suben después de que la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de subir las tasas de interés inyectó optimismo sobre la salud de la economía de la Eurozona.

Los inversores también respiraban aliviados tras conocerse que el nuevo terremoto registrado en el noreste de Japón -que alentó tomas de beneficio al cierre de la sesión en Europa- no tuvo los efectos devastadores que el acaecido el pasado 11 de marzo.

"La decisión del BCE parece que ha agitado la coctelera, algo bueno llegados a este punto. El mensaje es que, en general, la economía europea está mejorando", dijo un operador desde París.

El mercado cotizará hoy la subida de tipos de interés aprobada ayer por el Banco Central Europeo (BCE), mientras los ministros de Finanzas de la Unión Europea abordan los siguientes pasos a seguir tras la petición de asistencia financiera de Portugal, así como las condiciones que acompañarían al rescate.

Entre las referencias de la jornada destacan también los datos de la balanza comercial y de pagos de Alemania en febrero y el déficit presupuestario de Francia del mismo mes.

En tanto, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio subió un 1,9 por ciento hasta el cierre más alto desde el terremoto del 11 de marzo ante un repunte de un 24 por ciento de Tokyo Electric Power, empresa operadora de la planta nuclear de Fukushima.

Los operadores comentaron que las subidas de los precios de las materias primas y las prolongadas caídas del yen contra el euro reforzaban la tónica del mercado. El Nikkei cerró con un alza de 177,15 puntos, un 1,85 por ciento, a 9.768,08.

El euro alcanza hoy un máximo de 15 meses frente al dólar


La cotización del euro superó este viernes la marca de los u$s1,44, por primera vez desde enero de 2010, al situarse en u$s1,4401, su nivel más alto en 15 meses.

Los expertos atribuyen la actual fortaleza de la moneda comunitaria europea sobre todo a la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), según un despacho de DPA.

El BCE había subido el jueves las tasas de interés líderes, por primera vez desde la crisis económica y financiera.

Además, prevén que esta suba sea seguida por otras durante lo que resta del año.

jueves, 7 de abril de 2011

Oro imparable: alcanza tercer récord consecutivo


La onza troy sube 0,5% a 1.465 en Nueva York y se ubica en un nuevo máximo histórico. Inversores se lanzan al metal en búsqueda de un activo seguro.

La Argentina festeja: el mundo le hace el "trabajo sucio" de debilitar al dólar


En apenas nueve meses, la divisa estadounidense cayó casi un 15% frente a las principales monedas del mundo. A ello se suma el ajuste puertas adentro

El dólar cayó un 14,8% en apenas nueve meses contra las principales monedas del mundo.

El dato surge del índice DXY, creado por JP Morgan en 1973 y que es ampliamente utilizado para medir la fortaleza o la debilidad de la moneda estadounidense.

Para la Argentina, esta debilidad es una excelente noticia: significa ni más ni menos que una devaluación que mejora la situación competitiva, pero sin la necesidad de tocar el tipo de cambio.

Según publica Ambito Financiero, mientras que el dólar se debilitó en el mundo, en el mercado de cambios local subió.

La caída del 14,8% entre junio de 2010 y el arranque de abril de 2011 contrasta justamente con la suba de casi el 3% que tuvo en relación con el peso en el mismo período, al pasar de $3,95 a $4,055 en la cotización mayorista, consigna el matutino.

Se trata, claro, de un ajuste menor, pero que pasa a ser mucho más significativo cuando se compara la debilidad del dólar contra otras monedas.

El índice DXY es una canasta que compara la evolución de la divisa estadounidense con una canasta de seis monedas: euro (57% del total del índice), yen (13,6%), libra (11,9%), dólar canadiense (9,1%), corona sueca (4,2%) y franco suizo (3,6 por ciento).

No conforman esta canasta la mayoría de las monedas de países emergentes, que también mostraron subas más que relevantes en relación con el dólar.

El indicador había tocado el nivel de 88,7 en junio pasado, pero cayó hasta 75,54, su nivel más bajo en los últimos 12 meses, señala el diario porteño en su edición de hoy.

Para registrar un menor valor en relación con el registrado esta semana hay que remontarse a mediados de 2008, antes del estallido de la crisis financiera internacional, cuando llegó a perforar los 72 puntos en la comparación con la canasta de monedas.

La preocupación por el atraso cambiario en la Argentina es cada vez más marcado, ante un dólar nominal que sube muy lentamente, pero una inflación que rondará el 25% por segundo año consecutivo.

La consecuencia es un encarecimiento de los precios en dólares y, por supuesto, de los costos. El tema preocupa especialmente a los industriales, cuyos productos compiten con el mundo.

Sin embargo, este inocultable encarecimiento en dólares debe ser analizado en relación con lo que sucede en el resto del mundo.

La conclusión es que al producirse una apreciación cambiaria prácticamente ningún país escapó a esta realidad. Todos se volvieron más caros, aunque a un ritmo más lento que la Argentina.

Pero la caída del dólar tiene, como en 2008, otro efecto que favorece al país. Sucede que su contracara es el fortalecimiento medido en dólares de los precios de las materias primas.

La Argentina lo aprovechará como nunca con la cosecha de soja, cuyo precio ya supera cómodamente los u$s 500 la tonelada.

La apreciación del euro es sólo uno de los ejemplos de este fenómeno. El miércoles tocó su mayor nivel del año, al cotizar por encima de u$s1,43. Había arrancado el año en 1,30 dólares.

Más relevante aún es lo sucedido en Brasil, el principal socio comercial argentino. El dólar cotizaba en 1,76 real hace un año, ahora apenas lo hace a 1,60. Esto implica que el vecino país se vuelve mes a mes más caro en dólares.

Los impuestos que definió el Gobierno para frenar la entrada de capitales sirvieron de poco y nada para frenar la apreciación cambiaria.

La debilidad del dólar, por otra parte, no deja de ser sorpresiva. Pocos apostaban al arrancar el año que el euro subiría por encima del techo "psicológico" de 1,40. Pero al menos en el corto plazo lo logró.

La franca recuperación estadounidense contrasta, sin embargo, con la debilidad europea (con excepción de Alemania). ¿Por qué, entonces, se produjo la retracción de la moneda norteamericana?

Según Ambito Financiero, una de las explicaciones más razonables es el diferencial de tasas. Mientras que en los Estados Unidos por ahora no piensan en subir los tipos de interés respecto del nivel actual (0 a 0,25%), el Banco Central Europeo hoy mismo podría definir el primer aumento para combatir los signos de inflación.

En los países emergentes esta situación es mucho más notoria. Desde China a Brasil, pasando por Uruguay, definieron subas de las tasas para evitar un recalentamiento económico, es decir crecimiento acompañado de mayor inflación.

Esos mayores rendimientos atrajeron más capitales, impulsando a la baja el tipo de cambio, concluye Ambito Financiero este jueves.

Cautela en las bolsas europeas tras la decisión del BCE


Las principales plazas bursátiles del Viejo Continente operan con leves movimientos mientras los inversores analizan la decisión del Banco Central Europeo de subir la tasa de referencia.

Tras varios meses sin cambios, la tasa de referencia en la Eurozona ascendió hasta 1,25%. La autoridad monetaria tomó la medida por los últimas cifras de inflación, que preocupa a los gobiernos de los distintos países miembros. Por su parte, el Banco de Japón y el de Inglaterra informaron que dejaron estable sus tasas.

Los operadores también están atentos a lo que sucede en Portugal después del pedido de ayuda financiera. Temen que el rescate podría no ser el final de la crisis de deuda soberana en la zona euro.

Portugal es el tercer país de la zona euro que recurre a este pedido y los inversores ahora esperan a ver si España será el siguiente, aunque la ministra de Economía Elena Salgado descartó la posibilidad de un contagio.

"Todos sabíamos que Portugal iba en esa dirección. España parece que está en mejor situación pero es pronto para saber si todo se detiene con (la decisión) de Portugal", expresó un analista.

Más temprano, la cobertura de posiciones cortas en las acciones energéticas y de demanda doméstica hicieron subir al índice Nikkei de la bolsa de Tokio un 0,1% después de dos días de caídas, pero la actividad se redujo antes de los primeros anuncios de resultados de empresas.

Los participantes comentaron que el mercado está listo para ceder ligeramente en los próximos meses por la negativa de algunas empresas a dar previsiones para el presente año financiero debido a los cortes de energía, la pérdida de producción y el escaso éxito de Tokyo Electric por controlar la crisis en su planta nuclear de Fukushima.

miércoles, 6 de abril de 2011

El petróleo no tiene freno y alcanza nuevos techos en Nueva York y Londres


El crudo de Texas superó los u$s109 durante la sesión del miércoles, una cifra que no tocaba desde septiembre de 2008. El barril de Brent cerró a u$s122,30

Los precios del petróleo superaron los 109 dólares este miércoles en Nueva York, por primera vez desde septiembre de 2008, sostenidos por los combates en Libia, a los que se agrega el debilitamiento de la divisa estadounidense, mientras que en Londres superó los 123 dólares.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril West Texas Intermediate (designación del 'light sweet crude' negociado en EEUU) para entrega en mayo terminó en 108,83 dólares, en alza de 49 centavos en relación al martes. En sesión alcanzó 109,15 dólares, su nivel más alto desde septiembre de 2008.

En el IntercontinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento subió hasta 123,37 dólares, precio inédito desde inicios de agosto de 2008. Finalmente, cerró a 122,30 dólares, en alza de 8 centavos en relación al martes.

"El alza del euro tuvo una influencia importante" en el mercado, explicó Matt Smith, de Summit Energy, recordando "la relación que existe entre debilitamiento del dólar y fortalecimiento de los precios del crudo".

El dólar está en su nivel más bajo desde enero de 2010 ante el euro. El debilitamiento del bille verde tiende a alentar las compras de materias primas de los inversores que buscan proteger su capital. "Esto aportó un real apoyo al crudo, cuando las cifras de reservas resultaron neutras" en Estados Unidos la semana pasada, agregó el analista, según AFP.

Las reservas estadounidenses de crudo aumentaron en 2 millones de barriles la semana pasada, registrando un incremento de más de 11 millones de barriles en marzo. Pero esta alza había sido anticipada por los analistas.

"El mercado no quiere bajar mientras persista la incertidumbre sobre la situación en Oriente Medio", constató Matt Smith.

En Libia, los bombardeos continuaban este miércoles cerca del puerto petrolero de Brega (800 kilómetros al este de Trípoli), mientras que los insurgentes llamaban a la OTAN a intensificar los ataques para romper el cerco de Misrata por parte de las fuerzas leales a Muamar Gadafi.

Los precios del crudo habían alcanzado récords históricos el 11 de julio de 2008, superando los 147 dólares, tanto en Nueva York como en Londres.