Las bolsas europeas cotizan con subas, impulsadas por la firmeza de las acciones de bancos luego de que Barclays anunció resultados mejores que lo esperado, mientras las principales petroleras toman fuerza de la recuperación del precio del crudo.
El Ftse 100 de Londres avanza un 1,25%, hasta los 5.230,82 puntos; el Dax de Francfort asciende un 1,31%, hasta las 5.583,16 unidades; el Cac 40 de París sube un 0,79%, hasta los 3.639,36 puntos y el Ibex 35 de Madrid gana un 1,03%, hasta las 10.399,30 unidades.
Las acciones de Barclays suben un 6,67% tras registrar unos resultados que superaron las expectativas con una ganancia de más de 11.000 millones de libras el pasado año.
En el sector, los papeles de HSBC, Societe Generale, BNP Paribas, UBS y Deutsche Bank suben entre un 1,7 y un 3,2%.
Con los mercados de Estados Unidos cerrados ayer, lunes, y algunas bolsas asiáticas que no operaron por el Año Nuevo Lunar, la dirección del mercado probablemente sea dictada por los datos económicos, como el dato ZEW de Alemania, y el futuro de la ayuda a Grecia.
Las principales petroleras también suben, respaldadas por un alza de los precios del crudo por encima de 75 dólares por barril.
BP, BG, Royal Dutch Shell, Total y ENI ganan entre un 0,5 y un 1,4%.
martes, 16 de febrero de 2010
El Nikkei cerró en alza pese a la preocupación por China y Grecia
El índice de la bolsa de Tokio subió hoy un 0,21%, pero las ganancias fueron limitadas por la inquietud que aún persiste entre los inversores.
El índice Nikkei de la bolsa de Tokio subió hoy un 0,21%, pero las ganancias fueron limitadas por la inquietud sobre el impacto que puedan tener en los mercados los problemas fiscales de Grecia y los esfuerzos de China por limitar el crédito bancario.
Las acciones tuvieron el apoyo de una buena temporada de resultados corporativos pero el volumen de negocios fue acotado y registró su nivel más bajo en lo que va del año. El índice Nikkei sumó 20,95 puntos y cerró en 10.034,2, mientras que el más amplio Topix subió también un 0,2%.
El índice Nikkei de la bolsa de Tokio subió hoy un 0,21%, pero las ganancias fueron limitadas por la inquietud sobre el impacto que puedan tener en los mercados los problemas fiscales de Grecia y los esfuerzos de China por limitar el crédito bancario.
Las acciones tuvieron el apoyo de una buena temporada de resultados corporativos pero el volumen de negocios fue acotado y registró su nivel más bajo en lo que va del año. El índice Nikkei sumó 20,95 puntos y cerró en 10.034,2, mientras que el más amplio Topix subió también un 0,2%.
lunes, 15 de febrero de 2010
Suben las bolsas europeas con bancos y materias primas en alza
Las bolsas europeas comenzaron la semana cotizando con ganancias, con bancos y valores relacionados con materias primas en alza mientras los inversores esperan la reunión de los ministros de Finanzas de la eurozona durante la jornada.
El Ftse 100 de Londres avanza un 0,81%, hasta los 5.184,01 puntos; el Dax de Francfort asciende un 0,72%, hasta las 5.539,74 unidades; el Cac 40 de París sube un 0,85%, hasta los 3.629,44 puntos y el Ibex 35 de Madrid gana un 1,34%, hasta las 10.361,80 unidades.
Los ministros de Finanzas de la eurozona se reúnen hoy y mañana, martes, y probablemente añadan presión a Grecia para que implemente por completo sus planeados recortes de déficit presupuestario.
Los bancos eran los que más contribuyen a las alzas. HSBC, Barclays y Banco Santander avanzaban de un 0,5 a un 2%.
Los valores relacionados con las materias primas también suben, gracias al repunte de los precios del crudo y los metales.
Las petroleras BG Group, BP, Royal Dutch Shell y Total suben entre un 0,7 y un 0,9%, mientras que las mineras Anglo American, Rio Tinto y Xstrata suman de un 1,5 a un 2,3%.
British Airways gana un 4,9% después de que el Departamento de Transporte de Estados Unidos diera su aprobación para garantizar la legalidad de la alianza mundial entre American Airlines y cuatro socios de oneworld, entre ellos, la aerolínea española Iberia y la británica British Airways.
El Ftse 100 de Londres avanza un 0,81%, hasta los 5.184,01 puntos; el Dax de Francfort asciende un 0,72%, hasta las 5.539,74 unidades; el Cac 40 de París sube un 0,85%, hasta los 3.629,44 puntos y el Ibex 35 de Madrid gana un 1,34%, hasta las 10.361,80 unidades.
Los ministros de Finanzas de la eurozona se reúnen hoy y mañana, martes, y probablemente añadan presión a Grecia para que implemente por completo sus planeados recortes de déficit presupuestario.
Los bancos eran los que más contribuyen a las alzas. HSBC, Barclays y Banco Santander avanzaban de un 0,5 a un 2%.
Los valores relacionados con las materias primas también suben, gracias al repunte de los precios del crudo y los metales.
Las petroleras BG Group, BP, Royal Dutch Shell y Total suben entre un 0,7 y un 0,9%, mientras que las mineras Anglo American, Rio Tinto y Xstrata suman de un 1,5 a un 2,3%.
British Airways gana un 4,9% después de que el Departamento de Transporte de Estados Unidos diera su aprobación para garantizar la legalidad de la alianza mundial entre American Airlines y cuatro socios de oneworld, entre ellos, la aerolínea española Iberia y la británica British Airways.
La crisis griega pone en evidencia la débil solidaridad europea
La turbulencia en materia de finanzas públicas sacude el sur de Europa y los mercados financieros obligan a los gobiernos del continente a asumir un enfoque único en lo que respecta al recorte del gasto y el aumento de la recaudación fiscal.
Grecia ha quedado en el ojo de la tormenta, y la creciente presión inversora para que se reduzcan los déficit del sector público ha desplazado las teorías económicas y el concepto de que la solidaridad europea es el principio rector detrás de las políticas financieras.
Grecia, España, Portugal e Irlanda adoptaron medidas de emergencia para convencer a los inversores de su seriedad a la hora de reducir el endeudamiento, porque temen la vergüenza de caer en el default o de tener que recurrir al Fondo Monetario Internacional.
La atmósfera difícilmente podría ser más diferente de la de hace un año. A principios de 2009, los políticos europeos convergían lentamente y aceptaban la idea de que los tiempos excepcionales justificaban el estímulo fiscal. Incluso en Berlín y Frankfurt, sede del Banco Central Europeo, donde lo habitual es pensar que la responsabilidad fiscal es lo mejor para conseguir confianza, se aceptó la urgente necesidad de evitar una depresión.
Ahora, los países del continente pueden dividirse en tres grupos: los que como Alemania prevén una rápida vuelta a la responsabilidad fiscal como una virtud económica que probablemente contribuya a la recuperación; los que como el Reino Unido y Francia quieren ser virtuosos pero no todavía, y se preocupan por la posibilidad de que recortar demasiado pronto los déficit obstaculice la recuperación, mientras a los países de la periferia de la eurozona no les quedan muchas opciones.
Aunque los dirigentes de la eurozona dijeron la semana pasada que no se permitirá que la crisis de Grecia amenace la estabilidad de la región, cualquier ayuda externa que se le ofrezca a Grecia seguramente estará sujeta a la condición de que ejerza un firme control sobre sus finanzas públicas. Otras naciones de la eurozona, como Portugal y España, que también han permitido que los déficit treparan en relación al Producto Bruto Interno, no han tenido otra opción que la de aplicar el hacha al gasto.
“Una vez que uno queda bajo el escrutinio de los mercados, se entra en esta especie de vigilancia extrema”, dijo Gilles Moec, economista de Deutsche Bank especializado en Europa.
Las encuestas sobre el estado de la economía europea que regularmente realiza el Financial Times muestran números extremadamente divergentes en los últimos meses. Las condiciones del “clima fiscal” también varían marcadamente, pero los que enfrentan los vientos más fuertes son, en general, los que tienen perspectivas de crecimiento económico más débiles y una posición débil en materia de déficit público y deuda. Aunque se espera que la eurozona, en su totalidad, tenga un crecimiento modesto este año, se ha pronosticado que la economía griega se contraerá, lo mismo que la de España.
Sin embargo, algunos temen que los mercados financieros estén empujando a los gobiernos a actuar con excesiva rapidez. Patrick Artus, economista jefe del banco francés Natixis, señaló que la “credibilidad fiscal” es importante, pero esperar que algunos países puedan volver en unos pocos años a un nivel de déficit que se ajuste al límite de la UE, de 3% del PBI, no es realista. “Sería mucho más sensato tener en cuenta un horizonte a más largo plazo”, agregó Artus.
Fuera de la eurozona, en el Reino Unido el endeudamiento ha alcanzado un récord histórico en tiempos de paz y existe un debate sobre la velocidad de la consolidación fiscal. El opositor Partido Conservador insiste en que se necesita una consolidación más rápida para hacer más sólida la confianza de los inversores, mientras el gobernante Partido Laborista advierte que reducir el déficit de presupuesto demasiado pronto, o demasiado velozmente, socavará el crecimiento. Pero es un debate falso, puesto que ninguno de los partidos ha informado ampliamente cómo planea cumplir con sus planes para reducir el endeudamiento, y el consenso que está surgiendo es que la velocidad de la reducción del déficit debería depender de la velocidad de la recuperación.
Robert Chote, director del Instituto para Estudios Fiscales, con sede en Londres, opinó que los funcionarios “pueden mantener mejor su credibilidad si en vez de insistir en que sus pronósticos resultarán correctos explican cómo responderán si las cosas terminan siendo diferentes”.
Las agencias calificadoras de crédito parecen dispuestas a esperar para decidir hasta después de las elecciones nacionales británicas que, según se espera, se realizarán en mayo.
En otras partes, la necesidad de construir defensas contra la tormenta son más urgentes. Tullio Jappelli, de la Universidad de Nápoles, señaló que las cifras del déficit sirven como guía para determinar que se avecinan problemas, pero el nivel de la deuda es un tema más importante. A medida que suben las tasas de interés los gobiernos enfrentan costos más altos para pagar el servicio de la deuda, lo que hace disminuir el crecimiento económico. Grecia es un caso puntual. “Pero países como Italia, que tienen una deuda muy alta aunque aparentemente tengan el déficit bajo control, también estarán en dificultades. Tendrán que incrementar los impuestos o cortar el gasto debido a la mayor carga de la deuda pública”, concluyó Jappelli.
Grecia ha quedado en el ojo de la tormenta, y la creciente presión inversora para que se reduzcan los déficit del sector público ha desplazado las teorías económicas y el concepto de que la solidaridad europea es el principio rector detrás de las políticas financieras.
Grecia, España, Portugal e Irlanda adoptaron medidas de emergencia para convencer a los inversores de su seriedad a la hora de reducir el endeudamiento, porque temen la vergüenza de caer en el default o de tener que recurrir al Fondo Monetario Internacional.
La atmósfera difícilmente podría ser más diferente de la de hace un año. A principios de 2009, los políticos europeos convergían lentamente y aceptaban la idea de que los tiempos excepcionales justificaban el estímulo fiscal. Incluso en Berlín y Frankfurt, sede del Banco Central Europeo, donde lo habitual es pensar que la responsabilidad fiscal es lo mejor para conseguir confianza, se aceptó la urgente necesidad de evitar una depresión.
Ahora, los países del continente pueden dividirse en tres grupos: los que como Alemania prevén una rápida vuelta a la responsabilidad fiscal como una virtud económica que probablemente contribuya a la recuperación; los que como el Reino Unido y Francia quieren ser virtuosos pero no todavía, y se preocupan por la posibilidad de que recortar demasiado pronto los déficit obstaculice la recuperación, mientras a los países de la periferia de la eurozona no les quedan muchas opciones.
Aunque los dirigentes de la eurozona dijeron la semana pasada que no se permitirá que la crisis de Grecia amenace la estabilidad de la región, cualquier ayuda externa que se le ofrezca a Grecia seguramente estará sujeta a la condición de que ejerza un firme control sobre sus finanzas públicas. Otras naciones de la eurozona, como Portugal y España, que también han permitido que los déficit treparan en relación al Producto Bruto Interno, no han tenido otra opción que la de aplicar el hacha al gasto.
“Una vez que uno queda bajo el escrutinio de los mercados, se entra en esta especie de vigilancia extrema”, dijo Gilles Moec, economista de Deutsche Bank especializado en Europa.
Las encuestas sobre el estado de la economía europea que regularmente realiza el Financial Times muestran números extremadamente divergentes en los últimos meses. Las condiciones del “clima fiscal” también varían marcadamente, pero los que enfrentan los vientos más fuertes son, en general, los que tienen perspectivas de crecimiento económico más débiles y una posición débil en materia de déficit público y deuda. Aunque se espera que la eurozona, en su totalidad, tenga un crecimiento modesto este año, se ha pronosticado que la economía griega se contraerá, lo mismo que la de España.
Sin embargo, algunos temen que los mercados financieros estén empujando a los gobiernos a actuar con excesiva rapidez. Patrick Artus, economista jefe del banco francés Natixis, señaló que la “credibilidad fiscal” es importante, pero esperar que algunos países puedan volver en unos pocos años a un nivel de déficit que se ajuste al límite de la UE, de 3% del PBI, no es realista. “Sería mucho más sensato tener en cuenta un horizonte a más largo plazo”, agregó Artus.
Fuera de la eurozona, en el Reino Unido el endeudamiento ha alcanzado un récord histórico en tiempos de paz y existe un debate sobre la velocidad de la consolidación fiscal. El opositor Partido Conservador insiste en que se necesita una consolidación más rápida para hacer más sólida la confianza de los inversores, mientras el gobernante Partido Laborista advierte que reducir el déficit de presupuesto demasiado pronto, o demasiado velozmente, socavará el crecimiento. Pero es un debate falso, puesto que ninguno de los partidos ha informado ampliamente cómo planea cumplir con sus planes para reducir el endeudamiento, y el consenso que está surgiendo es que la velocidad de la reducción del déficit debería depender de la velocidad de la recuperación.
Robert Chote, director del Instituto para Estudios Fiscales, con sede en Londres, opinó que los funcionarios “pueden mantener mejor su credibilidad si en vez de insistir en que sus pronósticos resultarán correctos explican cómo responderán si las cosas terminan siendo diferentes”.
Las agencias calificadoras de crédito parecen dispuestas a esperar para decidir hasta después de las elecciones nacionales británicas que, según se espera, se realizarán en mayo.
En otras partes, la necesidad de construir defensas contra la tormenta son más urgentes. Tullio Jappelli, de la Universidad de Nápoles, señaló que las cifras del déficit sirven como guía para determinar que se avecinan problemas, pero el nivel de la deuda es un tema más importante. A medida que suben las tasas de interés los gobiernos enfrentan costos más altos para pagar el servicio de la deuda, lo que hace disminuir el crecimiento económico. Grecia es un caso puntual. “Pero países como Italia, que tienen una deuda muy alta aunque aparentemente tengan el déficit bajo control, también estarán en dificultades. Tendrán que incrementar los impuestos o cortar el gasto debido a la mayor carga de la deuda pública”, concluyó Jappelli.
Boudou: “No saldremos al mercado de capitales a pagar tasas del 14%”
El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró hoy que la creación del Fondo del Bicentenario aportará una baja de tasas y mayor inversión para la Argentina y advirtió que encuentran “una oposición a la conformación” del FOBI, “pero no propuestas alternativas”
“No vamos a salir al mercado (de capitales) en este momento, a pagar tasas del 14% teniendo reservas excedentes; en la medida que haya más confianza, y se crea y demuestre que Argentina tiene capacidad de pago, ése será el momento de salir a los mercados internacionales”, aseguró Boudou a Radio 10 al defender la creación del FOBI.
“No vamos a salir al mercado (de capitales) en este momento, a pagar tasas del 14% teniendo reservas excedentes; en la medida que haya más confianza, y se crea y demuestre que Argentina tiene capacidad de pago, ése será el momento de salir a los mercados internacionales”, aseguró Boudou a Radio 10 al defender la creación del FOBI.
El dólar avanza a $ 3,88 en la city
El dólar avanzaba esta mañana un centavo para la venta y se vendía a 3,88 pesos en los principales bancos y casas de cambio de la city porteña. En tanto, se ubicaba en los $ 3,84 para la venta.
En el mercado mayorista el billete físico entre bancos retrocedía 0,05% hasta los $ 3,8548 mientras que el tipo transferencia tenía puntas de compraventa a 3,853 y $ 3,858, contra un cierre previo de $ 3,850.
La divisa norteamericana cerró la semana pasada con una suba de 1,5 centavos en la plaza mayorista
“El comportamiento del tipo de cambio confirma un leve aumento de la tasa de devaluación que hasta el momento es tolerada y convalidada por la acción oficial, que opone como único argumento para suavizarla sus intervenciones en los mercados de futuros”, analizó Gustavo Quintana de López León Brokers.
Los operadores pronostican además que en la segunda mitad de febrero se aproximaría “un incremento en la tendencia a dolarizar los activos líquidos, con una presión sobre los precios del dólar que exigirá mayor atención del Central y un probable rediseño de su estrategia de regulación”.
En el mercado mayorista el billete físico entre bancos retrocedía 0,05% hasta los $ 3,8548 mientras que el tipo transferencia tenía puntas de compraventa a 3,853 y $ 3,858, contra un cierre previo de $ 3,850.
La divisa norteamericana cerró la semana pasada con una suba de 1,5 centavos en la plaza mayorista
“El comportamiento del tipo de cambio confirma un leve aumento de la tasa de devaluación que hasta el momento es tolerada y convalidada por la acción oficial, que opone como único argumento para suavizarla sus intervenciones en los mercados de futuros”, analizó Gustavo Quintana de López León Brokers.
Los operadores pronostican además que en la segunda mitad de febrero se aproximaría “un incremento en la tendencia a dolarizar los activos líquidos, con una presión sobre los precios del dólar que exigirá mayor atención del Central y un probable rediseño de su estrategia de regulación”.
domingo, 14 de febrero de 2010
Cuatro alternativas de inversión para dolarizar la cartera sin comprar billetes
Fideicomisos, bonos y fondos comunes nominados en moneda extranjera dan la oportunidad de dolarizar la cartera de inversiones sin tener que comprar billetes físicos. Además, otorgan una renta extra. También los Cedears (certificados de acciones extranjeras que cotizan en la bolsa local) son una opción para proteger los ahorros de una suba de la moneda de EE.UU.
La difícil situación financiera de Grecia, España y Portugal puso en evidencia la debilidad económica del Viejo Continente y desinfló casi por completo el atractivo del euro, que venía ganándole terreno al dólar hace más de un año. En medio de este escenario, el billete verde –que en 2009 cayó con fuerza contra casi todas las monedas clave– ha logrado retomar su romance con los inversores, y ha vuelto a brillar como el refugio de valor por excelencia.
En la Argentina, mientras tanto, el buen feeling entre los ahorristas y el dólar también ha cobrado impulso en los primeros meses de 2010. La crisis entre el Gobierno y el Banco Central (BCRA) y la designación de nuevas autoridades en el organismo monetario ha renovado la demanda de billetes verdes de parte de las familias y las empresas; y la moneda estadounidense sufre así una nueva presión al alza en el mercado local.
En este contexto, dolarizar al menos una parte de los ahorros parece ser la opción más conveniente. Comprar billetes físicos para luego guardarlos en el colchón ha sido siempre, sin duda, la alternativa más usada en la plaza local. Sin embargo, no es la única: invertir en fideicomisos, bonos o fondos comunes nominados en dólares; o apostar a Cedears de empresas extranjeras son otras alternativas para las cuales no hay que hacer cola en el banco y que, además, ofrecen una rentabilidad adicional a la que otorga la sola apreciación del tipo de cambio. Cómo funcionan esos activos?:
–Fideicomisos en dólares:
Estos instrumentos son utilizados por el sector agropecuario para financiarse. Son considerados seguros porque están avalados por Sociedades de Garantía Recíproca (SGR). Aún así, ofrecen retornos que van del 2,5% al 8% anual en dólares –dependiendo de los plazos de las colocaciones y de la calidad crediticia de las empresas– lo cual es mucho más alto que el 1% o 2% anual que ofrece un plazo fijo en moneda extranjera. Ahora bien, esta inversión requiere dejar los ahorros inmovilizados por unos seis meses, y para invertir en esos instrumentos se debe contar con al menos u$s 1.000, o su equivalente en pesos. A quienes invierten pesos, al cancelar la inversión se les paga el capital y los intereses en moneda local, pero ajustados al tipo de cambio del día.
–Bonos en dólares:
los títulos públicos nominados en moneda extranjera son una alternativa que promete altos rendimientos, pero que sólo está indicada para los más arriesgados. Se compran en pesos y, tal como ocurre con los Fideicomisos, al momento de la venta se reciben pesos, pero ajustados al precio del dólar del momento. “Mantenemos nuestra recomendación sobre los bonos en dólares del tramo corto de la curva”, indicaron días atrás los expertos de Puente Hermanos. El Boden 12 y el Bonar V en dólares son las opciones más recomendadas: el Boden rinde hoy 10,8% en moneda dura, al tiempo que el Bonar rinde 7,3%.
–Fondos Comunes (FCI):
La plaza local ofrece varias alternativas en fondos nominados en dólares, pero en tiempos de volatilidad como los actuales, los analistas recomiendan las opciones más conservadoras. En este caso, las estrellas son los FCI de deuda global, que invierten en bonos de muy bajo riesgo –como los títulos del Tesoro –; o los de renta fija de corto plazo. Según los datos de The Fund Pro, los fondos de deuda global ganaron hasta 14% el año pasado. Quienes quieran apostar a estos activos deben hacer una inversión mínima de u$s 1.000 o su equivalente en pesos. No es necesario tener el dinero inmovilizado mucho tiempo: el rescate puede hacerse en 72 horas.
–Cedears:
Los Certificados de Depósito Argentinos (Cedears) son acciones de empresas extranjeras que cotizan en la Bolsa local. Al comprar un Cedear, los inversores se atan a la suerte del dólar: el valor de esos papeles se ajusta de acuerdo a si el billete verde sube o baja. Es posible comprar Cedears a través de cualquier Sociedad de Bolsa local, y no hace falta tener un monto mínimo de dinero. Sin embargo, es conveniente asesorarse sobre la liquidez de cada papel, ya que el mercado de Cedears no tiene demasiado movimiento.
La difícil situación financiera de Grecia, España y Portugal puso en evidencia la debilidad económica del Viejo Continente y desinfló casi por completo el atractivo del euro, que venía ganándole terreno al dólar hace más de un año. En medio de este escenario, el billete verde –que en 2009 cayó con fuerza contra casi todas las monedas clave– ha logrado retomar su romance con los inversores, y ha vuelto a brillar como el refugio de valor por excelencia.
En la Argentina, mientras tanto, el buen feeling entre los ahorristas y el dólar también ha cobrado impulso en los primeros meses de 2010. La crisis entre el Gobierno y el Banco Central (BCRA) y la designación de nuevas autoridades en el organismo monetario ha renovado la demanda de billetes verdes de parte de las familias y las empresas; y la moneda estadounidense sufre así una nueva presión al alza en el mercado local.
En este contexto, dolarizar al menos una parte de los ahorros parece ser la opción más conveniente. Comprar billetes físicos para luego guardarlos en el colchón ha sido siempre, sin duda, la alternativa más usada en la plaza local. Sin embargo, no es la única: invertir en fideicomisos, bonos o fondos comunes nominados en dólares; o apostar a Cedears de empresas extranjeras son otras alternativas para las cuales no hay que hacer cola en el banco y que, además, ofrecen una rentabilidad adicional a la que otorga la sola apreciación del tipo de cambio. Cómo funcionan esos activos?:
–Fideicomisos en dólares:
Estos instrumentos son utilizados por el sector agropecuario para financiarse. Son considerados seguros porque están avalados por Sociedades de Garantía Recíproca (SGR). Aún así, ofrecen retornos que van del 2,5% al 8% anual en dólares –dependiendo de los plazos de las colocaciones y de la calidad crediticia de las empresas– lo cual es mucho más alto que el 1% o 2% anual que ofrece un plazo fijo en moneda extranjera. Ahora bien, esta inversión requiere dejar los ahorros inmovilizados por unos seis meses, y para invertir en esos instrumentos se debe contar con al menos u$s 1.000, o su equivalente en pesos. A quienes invierten pesos, al cancelar la inversión se les paga el capital y los intereses en moneda local, pero ajustados al tipo de cambio del día.
–Bonos en dólares:
los títulos públicos nominados en moneda extranjera son una alternativa que promete altos rendimientos, pero que sólo está indicada para los más arriesgados. Se compran en pesos y, tal como ocurre con los Fideicomisos, al momento de la venta se reciben pesos, pero ajustados al precio del dólar del momento. “Mantenemos nuestra recomendación sobre los bonos en dólares del tramo corto de la curva”, indicaron días atrás los expertos de Puente Hermanos. El Boden 12 y el Bonar V en dólares son las opciones más recomendadas: el Boden rinde hoy 10,8% en moneda dura, al tiempo que el Bonar rinde 7,3%.
–Fondos Comunes (FCI):
La plaza local ofrece varias alternativas en fondos nominados en dólares, pero en tiempos de volatilidad como los actuales, los analistas recomiendan las opciones más conservadoras. En este caso, las estrellas son los FCI de deuda global, que invierten en bonos de muy bajo riesgo –como los títulos del Tesoro –; o los de renta fija de corto plazo. Según los datos de The Fund Pro, los fondos de deuda global ganaron hasta 14% el año pasado. Quienes quieran apostar a estos activos deben hacer una inversión mínima de u$s 1.000 o su equivalente en pesos. No es necesario tener el dinero inmovilizado mucho tiempo: el rescate puede hacerse en 72 horas.
–Cedears:
Los Certificados de Depósito Argentinos (Cedears) son acciones de empresas extranjeras que cotizan en la Bolsa local. Al comprar un Cedear, los inversores se atan a la suerte del dólar: el valor de esos papeles se ajusta de acuerdo a si el billete verde sube o baja. Es posible comprar Cedears a través de cualquier Sociedad de Bolsa local, y no hace falta tener un monto mínimo de dinero. Sin embargo, es conveniente asesorarse sobre la liquidez de cada papel, ya que el mercado de Cedears no tiene demasiado movimiento.
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